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2016/10/21

Zallako Udala Glefaran enpresak jarduera industrialari ekin zain dago // El Ayuntamiento de Zalla, pendiente de la actividad industrial que pretende desarrollar Glefaran


2013ko urrian, garai bateko Pastguren enpresako aktiboak esleitu zitzaizkien egungo jabeei, eta haiek Global Efficiency Aranguren SL (Glefaran) enpresa sortu zuten. Enpresak Zallan du egoitza soziala, baina jarduera industrialaren zati bat Gueñesen garatzen du. Hiru urte igaro dira ordutik, 
eta proiektu honen inguruan hainbat berri izan dira, baina gaur-gaurkoz zehaztu gabe dago oraindik. Denbora aurrera doan heinean, 
hasiera bateko ilusioa kezkaz estaltzen ari da

Desde que en octubre de 2013 se adjudicaran los activos de la extinta Pastguren a sus actuales propietarios y crearan la empresa Global Efficiency Aranguren SL (Glefaran) -que tiene su domicilio social en Zalla, pero parte de su actividad industrial se desarrolla en Güeñes-, muchas han sido las noticias que se han generado en torno a este proyecto que, tres años después, sigue sin estar definido.

Aunque el anuncio de una actividad que reemplazara a la antigua Pastguren suscitó en su día muchas expectativas de reactivación económica de la comarca, con el paso del tiempo estas se han ido desvaneciendo, hasta llegar a un punto en el que la inquietud ha ganado terreno a la ilusión generada en su día. "A día de hoy la preocupación municipal es triple. En primer lugar, porque no se han creado los puestos de trabajo que entonces se prometieron. Tampoco podemos pasar por alto la afección medioambiental que pudiera estar ocasionando la única actividad iniciada hasta la fecha -generación de energía-, y a esto hay que sumarle la vulneración de las condiciones de las licencias bajo las que operaba la antigua Pastguren", señala el alcalde, Javi Portillo. 

Según indican fuentes municipales, "el Ayuntamiento valora muy positivamente la creación de actividades industriales que creen puestos de trabajo de calidad y respetando el medio ambiente, pero no es lo que ha sucedido desde la adjudicación de la planta a sus actuales propietarios".

Creación de puestos de trabajo
En el plano laboral, el paso del tiempo ha constatado el incumplimiento de las expectativas que en su día se generaron, así como la vulneración de los compromisos que se adquirieron tanto en la adjudicación (octubre de 2013) como ante el Ayuntamiento, en agosto de 2015, de cara a solicitar las autorizaciones municipales para los supuestos nuevos usos. 

Fue entonces cuando la Corporación, en el proceso de concesión de la licencia de achatarramiento, solicitó a la empresa que presentara por escrito un plan de actividad y un cronograma en el que indicara cuándo se iba a iniciar la actividad industrial que se había prometido, qué actividad en concreto se iba a poner en marcha y cuántos puestos de trabajo planeaban crear. "Aunque ese cronograma tuvo entrada en el Ayuntamiento y posteriormente se procedió a la concesión de la licencia de achatarramiento en enero de 2016, no se ha cumplido absolutamente nada", recuerda el alcalde, como ya hiciera también en la Comisión Informativa celebrada el pasado 4 de mayo para informar sobre la situación del expediente de Glefaran.

Afección al medio ambiente
Este proyecto empresarial no ha sido solamente seguido de cerca por parte del Ayuntamiento en el terreno laboral. En el plano medioambiental también se han realizando un sinfín de gestiones, ya que la puesta en marcha de la caldera de cogeneración ha suscitado muchas quejas vecinales por los ruidos y los humos que se producen. Uno de estos episodios sucedió el pasado 28 de septiembre, pero han sido varias las ocasiones en que el núcleo de Aranguren se ha visto envuelto en una nube de contaminación, malos olores y una importante presencia de hollín. El Ayuntamiento de Zalla ha requerido repetidamente a la empresa que tome las medidas oportunas para subsanar este problema con la mayor urgencia posible. Al mismo tiempo, se ha informado al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco y al Ayuntamiento de Güeñes sobre estos incidentes.

La empresa ha respondido formalmente que están "estudiando y analizando los posibles problemas relacionados con los humos, con el fin de solucionar los inconvenientes que puedan generar. No obstante, se han hecho diferentes revisiones y mejoras a lo largo de los últimos meses derivadas de la puesta a punto de la instalación, que ha venido mejorando progresivamente. De hecho, se han pasado las pertinentes evaluaciones de contaminación ambiental que exige el Gobierno Vasco y se han realizado análisis paralelos hechos por la propia empresa en lo referente a emisiones y ruidos, y hemos constatado que cumplen con los límites que marca la normativa". 

En su respuesta indican, además, que aunque en los momentos puntuales de parada y arranque de la caldera pueden producirse ruidos y humos, "no suponen ningún riesgo para la población". "Nos parece importante resaltar -añaden- que el único combustible que se usa es biomasa forestal, que no desprende ningún tipo de contaminación por olores, por lo que no es posible que la instalación sea un foco de malos olores".

Paralelamente a estas gestiones y con el objetivo de poder actuar contra el posible impacto medioambiental, el Ayuntamiento ha presentado alegaciones a la modificación sustancial de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) de Glefaran, avaladas por un informe técnico de una empresa especializada, con el fin de ejercer un control riguroso de la actividad que permita aplicar las medidas correctoras necesarias para solucionar las afecciones provocadas por la puesta en marcha de la caldera de cogeneración, ubicada en terreno municipal de Güeñes pero cuyas molestias soportan muchos vecinos y vecinas de Aranguren.

Plano jurídico
Al margen de estos dos aspectos relacionados con la creación de puestos de trabajo y las posibles afecciones medioambientales, el Ayuntamiento de Zalla viene realizando también gestiones relacionadas con el plano jurídico para garantizar que, en cuanto a licencias, se cumplan todos los requisitos necesarios para el desarrollo de la actividad de Glefaran.

Uno de los últimos pasos se producía el pasado 29 de septiembre, cuando el Ayuntamiento, dentro del expediente municipal abierto en el 2014, notificaba a la empresa, a través de la Policía Municipal, un requerimiento para iniciar la caducidad de la licencia de actividad para la producción de pasta de papel, dado que lleva tres años sin haber iniciado esta actividad ni creado los prometidos puestos de trabajo.

En dicho requerimiento, elaborado por el arquitecto municipal, se insta al promotor a que comunique si está produciendo pasta kraft blanqueada, de acuerdo con la licencia de actividad otorgada a Papelera en el año 1989. Y es que, según indica el informe municipal, "hasta donde tiene conocimiento el personal de la Oficina Técnica del Ayuntamiento de Zalla, no se está produciendo esa actividad". Así las cosas, según fuentes municipales, "solo si fabrica pasta de papel puede mantener el Gobierno Vasco la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que tenía Pastguren. En caso contrario, deberá tramitarse una nueva AAI, así como las licencias municipales pertinentes para el desarrollo de la nueva actividad". A este respecto cabe señalar que, mientras exista la actual AAI para la producción de pasta, es el Gobierno Vasco la administración competente para exigir medidas correctoras ambientales.

Revisión de la AAI
En relación a la citada AAI, desde el Consistorio señalan que finalizaba el pasado mes de agosto y "desde entonces, y para proceder a su actualización, se abría -hasta el 5 de octubre- un plazo de alegaciones". Ahora será el organismo competente -Gobierno Vasco- quien decida si tiene o no en cuenta las aportaciones hechas por el Ayuntamiento de Zalla y justificadas técnicamente por un informe elaborado por una empresa externa, como se señalaba anteriormente, para imponer medidas correctoras a Glefaran. 

"Al menos hasta la fecha, la empresa siempre ha manifestado que no continuará con la actividad de fabricación de pasta y, consecuentemente, tramitó la licencia para achatarrar la maquinaria de fabricación de pasta de papel", indican desde el Consistorio. "En este sentido -añaden-, la empresa ha propuesto que la gestión y depósito de los residuos sea realizada por Reimasa S.A. y Aceros Inoxidables Olarra S.A., dos empresas que, por cierto, han aparecido recientemente vinculadas a una trama de fraude de IVA destapada por la Hacienda de Bizkaia". En cualquier caso, el pasado 4 de octubre Glefaran respondía al requerimiento realizado por el Ayuntamiento para la caducidad de la licencia de actividad. En su escrito la empresa no contesta a la cuestión planteada sobre la actividad que realiza y pide que el procedimiento municipal se acomode "al tramitado por el Órgano Ambiental del Gobierno Vasco en relación con la AAI".

Próximos pasos
A partir de ahora, todo dependerá de la decisión que adopte el Gobierno Vasco. "Si mantiene la actual AAI -una figura que integra todas las autorizaciones necesarias para desarrollar una actividad industrial-, tal vez incorporando alguna medida correctora, Glefaran podrá continuar con su actividad aunque nunca vaya a fabricar pasta de papel", adelantan fuentes municipales. Si esto ocurriera, el Gobierno Vasco continuaría conservando también el control medioambiental sobre la caldera de cogeneración.

"Si Glefaran comunica que no va a producir pasta de papel tendrá que justificar ante el Ayuntamiento qué actividades pretende realmente llevar a cabo en el municipio y si las mismas respetan el medio ambiente, la normativa correspondiente y su capacidad de crear o no empleo real y de calidad", apuntan desde el Consistorio.

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